Los nuevos platos de Franco y Lucila

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Renovarse, evolucionar y aprovechar el cambio de temporada para presentar nuevas ideas y sabores son cuestiones que los restauranters locales no dejan de lado a la hora de sorprender a sus comensales. Cambia la estación, cambia el clima, cambia la carta…

En el restaurante de Franco y Lucila, Almazén de Sabores, ellos renuevan periodicamente logrando excelentes platos, para disfrutar de la buena mesa. Ambos son cocineros y si bien se reparten las tareas en el restaurante -ella atiende las mesas y el cocina- el menú mantiene la impronta del equipo.

Este invierno hay varias novedades, todas ricas. Se mantiene un menú degustación, en seis pasos, que combina platos de la carta y otros que Franco prepara para cada ocasión. Permiten probar diferentes productos y sabores, todos en pictórica presentación. El menú completo tiene un costo de 170 pesos.

En materia de entradas se puede disfrutar de un plato con tres tipos de mariscos: langostinos, almejas y pulpo, cada uno con una salsa peruana ($ 48.-). Otra opción es una fondue de quesos emmental, gruyer y parmesano, con variedad de pinchos ($ 48.-). Además, vuelve el cordero Marakech: albóndigas de cordero patagónico, yogurt especiado, hummus, chutney de tomate y trigo burgol ($ 40.-) y también se puede probar una rica sopa, en este caso de calabaza, zanahoria, jengibre y crotones de 5 especias y miel ($ 30.-)

En materia de pastas caseras, la carta incluye los sorrentinos de berenjena ahumada, con queso gruyere, concentrado de tomate, olivas negras, rúcula fresca y almendras al curry ($ 68.-). Otra novedad es el pollo Singapur, relleno con especias del sudeste asiático, con wok de vegetales y gomasio ($ 68.-)

La célebre bondiola del Almazen, preparada en larga cocción, braseada con su reducción y acompañada por puré de batatas, confit de ajo y champis, sigue afortunadamente en la carta. También se puede probar la pesca del día, donde el plato varía según el mejor producto disponible en la pescadería, y el bife de chorizo, dos clásicos.

En materia de postres se puede elegir entre la marquise de chocolate amargo con reducción de damascos ($ 40.-), una copa de piña grill, granola de sopa de yogurt y chocolate blanco ($ 38.-) o la pannacotta de coco y arándanos ($ 35.-).

Almazen de Sabores se ubica en Dina Huapi, abre de noche, diariamente, a excepción de los martes, que permanece cerrado. Es pequeño y es recomendable hacer reserva previa. Hay suficiente lugar para el estacionamiento y se debe recordar que no trabajan con tarjetas.

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